Reseña: El Diable A La Creu - Ngũgĩ wa Thiong’o
El Diable A La Creu
Autora: Ngũgĩ wa Thiong’o
Editorial: Raig Verd
Año: 2021
Sinopsis:
La Warĩĩnga és una jove que marxa del seu poble, Ilmorog, per prosperar a la capital. En un ambient d’explotació i opressió en tots els àmbits, aconsegueix treballar en un despatx de Nairobi. Però el sistema és implacable: intenten abusar d’ella, l’acomiaden, la fan fora del pis i el seu company l’abandona. Expulsada per la ciutat, sola i sense res, puja a un matatũ per tornar a Ilmorog. S’hi afegeixen diverses persones de procedències molt diferents que l’ajudaran a descobrir el significat de la targeta que porta guardada a la butxaca: una invitació a la festa del diable.
Escrita en kikuiu des de la presó i publicada el 1980, la seva influència ha marcat els debats i la creació literària posterior al colonialisme. Profundament feminista, és una crida a la resistència i a la rebel·lia contra els poders opressors. La contundència de l’autor en la reivindicació de la llengua i la cultura pròpies, la crítica al capitalisme i l’imperialisme i la necessitat de lluitar contra la repressió l’han convertit en una obra cabdal de la literatura africana.
Opinión:
Por fin puedo decir que me he leído un libro de Ngũgĩ wa Thiong’o, pero es que además puedo añadir que se ha convertido en uno de mis autores favoritos, este hombre era simplemente un genio. El diable a la creu es mi primer libro del autor, eso sí, no será el último. Este es el inicio de una gran amistad.
Por desgracia, Ngũgĩ wa Thiong’o falleció el año pasado a los 87 años de edad.
Vamos a hablar del libro.
Nos encontramos con Warĩĩnga en uno de los peores días de su vida. Su jefe la acosa y la despide por no ceder a sus supuestos encantos, su novio la deja porque no se cree que le haya dicho que no al jefe (una red flag con patas este chico), además los ángeles del demonio, matones de su casero y especulador inmobiliario la echan de su casa.
Nuestra protagonista comienza a vagar sin rumbo fijo por la ciudad. La única solución que encuentra ante toda esa ola de dolor que siente es suicidarse, pero ese no es el momento de Warĩĩnga. Un buen samaritano la detiene justo a tiempo, este además le convencerá de que acuda a una fiesta llamada “La fiesta del diablo”, la cual además se celebra en Ilmorog. En esa fiesta se encontrará con una que otra cara conocida.
Es ahí cuando emprende el viaje de vuelta a casa en el matatu de Gatĩrũĩna. En el vehículo conocerá a cinco personajes de lo más variados, cada uno con una historia a cuestas. Eso hará que en algún momento la tensión dentro del vehículo pueda palparse.
Opresores y oprimidos viajando juntos para ir a una fiesta donde los empresarios, políticos y magnates locales e internacionales compiten abiertamente por ver quién es el ladrón más eficiente y despiadado del país.
Al principio Warĩĩnga era un personaje que no me llamaba la atención. La veía ocupando un espacio sin más en la historia, y puede que en realidad esa fuera la historia de Warĩĩnga, ocupar solo un espacio sin rumbo. Sin embargo, el personaje crece y se desarrolla en la historia de forma magistral. No tiene nada que ver con la chica que nos encontramos al inicio del libro con la que nos encontramos literalmente en la última página. Simplemente espectacular, nos regala una escena de "Perdón señor, aquí mando yo", pero a lo grande. Una reina, bajo mi punto de vista...claro (creo que lo vais a compartir).
Eso sí, mi personaje favorito siempre será Wangarĩ. A esta señora no le tose nadie. Es uno de los personajes con mayor carga histórica y emocional .
Wangarĩ es una veterana de la rebelión del Mau Mau por la liberación de Kenia. Ella prestó ayuda a lo guerrilleros trasportando armas, comida y mensajes. Representa a toda una generación rural que entregó sangre, sudor, lagrimas y su juventud por lograr una independencia y recuperar así sus tierras. Lo único que recibió fue una traición absoluta cuando las tierras por las que luchó no volvieron al pueblo, sino que fueron acaparadas por la nueva élite neocolonial y las corporaciones extranjeras (oooh que sorpresa para nadie). Finalmente, Wangarĩ cae en la pobreza porque es incapaz de pagar su préstamo bancario.
Ella viaja a la capital en busca de trabajo, pero se da cuenta de que no solo le han desposeído de sus tierras sino que además le han desposeído de su identidad y lugar en su propio país. Finalmente, irá en busca de justicia, pero descubrirá que la capital sirve a los ricos y a los acaparadores, no al pueblo. Ella simboliza la memoria histórica traicionada, así como el matatu de Gatĩrũĩna representa al país. Un coche destartalado, con una carrocería cuestionable, que saca humo, pero sigue funcionando y llevando a la gente del punto A al punto B y a la inversa. Un espacio donde encontramos a gente de todas las clases sociales coexistiendo.
El autor utiliza a estos dos personajes (futuro y pasado del país), para hablar de lo difícil que es sobrevivir al neocolonialismo. Sobre todo, si además eres una mujer negra. Nos muestra cómo cada puerta se cierra, una tras otra. Arrastrando a las chicas jóvenes a relaciones opresivas con hombres más mayores que ellas, o a ejercer la prostitución. Una situación que hace que los embarazos adolescentes estén a la orden del día, donde las jóvenes ponen su vida en juego abortando de forma ilegal o incluso tirando a los bebés a los contenedores. Y cuando todo eso no funciona incluso tratando de quitarse la propia vida. Porque simplemente les resulta imposible seguir con su vida y con su día a día.
Las mujeres siempre han estado presentes en las rebeliones luchando por su libertad, la de sus compañeros y la de sus tierras, porque sin baile no hay revolución. Pero sin mujeres tampoco.
El libro está escrito originalmente en Kikuiu La intención del autor no era ni mucho menos que se tradujera a ninguna de las leguas coloniales y la traducción sigue manteniendo palabras en dicho idioma, que lógicamente por contexto y con ganas no supone un mayor reto. Así que eso no puede suponer ninguna excusa.
Sí que es cierto que al principio no sabía muy bien qué estaba leyendo ni hacia donde se dirigía, pero sí tenía claro que me gustaba la forma en la que estaba escrito, la estructura y el reto que traslada la musicalidad y la tradición oral en formato escrito.
La parte de la historia que transcurre en el concurso, tiene momentos tan surrealistas que no sé si era la intención del autor o no, pero yo me reí en más de una ocasión.
Os invito a leeros El diable en la creu, un libro que nos enseña a reconocer el neocolonialismo y el papel que tenemos en este.
Deseando volver a leer a Ngũgĩ wa Thiong’o.
Puntuación: 5/5
★★★★★
Frases:
"Que et somriguin no vol dir que t'estimin."
"I jo us dic que quan vam lluitar per la indepèndencia, no ens movien els diners sinó l'amor. Era l'amor perKenya, el mostré país, allò que donava coratge als nostres joves per afrontar la perspectiva de ser abatuts per les bales enemigues i no decir terreny."
"L'imperialisme cultural és la mare de l'esclavitud de la ment y el cos."

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